Con este, como tenía que ocurrir tarde o temprano, se acaba Júbilo, y van tres libros completos publicados poema a poema en esta asendereada bitácora. Tengo de aquí a mañana para decidir si sigo con el cuarto en orden decreciente, que sería Poeta en la mañana, o salgo con alguna ocurrencia.
Pónganse abusados (ver glosario) los que han seguido la secuencia de poemas durante los casi siete meses que llevamos uncidos a esta terrenal carreta llena de paja, porque ya sólo quedan tres días para terminar el libro Júbilo, que es el tercero que publicamos completo. Aunque lo cierto es que los dos primeros y parte de este se quedaron atorados en la invasión de los hackers. Pero no os preocupéis, no se ha perdido nada.
Haz algo, no estés nada más de ocioso, les dicen las mamás a sus hijos cuando los ven con los ojos entornados mirando hacia adentro. Hay algunas mamás que no entienden que tienen hijos poetas.