2 Marzo 2007

Coto de Doñana

Hoy es día de nuestro cumpleaños; cumplimos 106 entre los dos; saquen ustedes sus cuentas. Para celebrarlo nos vinimos a Sanlúcar de Barrameda, en la provincia de Cádiz, de donde salían los barcos para América. Y aquí andamos comiendo tortillitas de camarón y tapas de langostinos y pescaditos fritos y bebiendo manzanilla, ese vino blanco oloroso que se toma frío y que sólo aquí sabe como sabe aquí.

Fuimos en un barquito al Coto de Doñana, que es una reserva ecológica preciosa, llena de especies animales, algunas en extinción, como el lince y águila real, (de los cuales no vimos ninguno, ha de ser por lo poquitos que quedan). Todo nos explicaron, excepto por que se llama de Doñana. Ya lo averiguaré.

De modo que soy obligatoriamente breve, estoy en un ciber y todo conspira contra la inspiración (yo soy de los que creen en la inspiración, como los poetas de antes), de modo que pongo el poema que corresponde y todavía mañana trataré de salvar el tipo en estas duras condiciones. El domingo ya estaremos en el paraíso de casa.

La clasificación del género la inventó Alfonso Reyes, y tiene que ver con esos versos carentes de sentido pero cuya sonoridad busca hacerse un huequito en la memoria. Y que para eso son.

JITANJÁFORA

Entonces entonces,
con dieces y onces,
sonaron los bronces,
de los mastodonces,
dorón dondondón, don.

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publicado en Se está tan bien aquí, mi voz | 3 comentarios

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