20 Junio 2008

Las horas de trabajo

publicado en diario |

Yo soy aquel que ayer nomás decía…, desperté pensando, o sintiendo, más que pensando. (¡Ah, si pudiera yo hacer alguna vez un verso semejante!) Y es que dormí. ¡Dormí! No floté sobre las horas oscuras recogiendo la basura de mis quejas sino que dormí, dejé de sentir el paso monótono de las horas infinitas y me pegué al ritmo del silencio. No es que haya dormido todo lo que deseaba (porque ahora tengo un apetito voraz e insaciable de ese abandono), pero fueron varias horas seguidas en las que pasé el tris entre una y otra toma de conciencia. Y eso que tenía yo metidos en la nariz los tubitos del oxígeno y pensé: este estorbo no me va a dejar dormir, lo voy a perder a la primera, me voy a despertar y sepa dios dónde habré dejado la respiradera. Pero no, aquí está y ni lo sentí.

Pero quedé atónito cuando lo trajeron. No se trata de un tanque, o una bombona, como aquí se le llama, sino de una máquina que saca el oxígeno del aire inagotable del entorno y lo va filtrando y metiendo en su depósito del que abastece al respirante que lo use. Una maravilla. Ya no hay que llenar infinitos depósitos costosos e inmanejables sino encender la aspiradora imitación de pulmón y a respirar todos alegremente.

Pero miren ustedes, ya se me volvió a pasar la mañana sin poder concentrarme en mi trabajo diario (que es este); cada momento que pasa hay más movimiento en mi apacible entorno y todo me distrae y todo me es excitante, de modo que me retiro del aire antes del tiempo que voluntariamente he puesto a esta emisión y les deseo a todos buena tarde.

Este artículo fue publicado el Viernes, 20 Junio, 2008 a las 12:58 y está archivado en diario. Puedes seguir los comentarios en el RSS 2.0 feed. Puedes escribir un comentario, o hacer trackback desde tu Web.

Hay are actualmente 4 comentarios en “Las horas de trabajo”

Es importante saber lo que opinas, prueba a dejar un comentario.

  1. 1 En Junio 20th, 2008, marta aura dijo:

    Qué alegría, pues si a eso venimos a respirar. Ay, como me hubiera gustado estar ahí para verte amanecer con tu sonrisota por haber dormido, porque estoy segura de que así amaneciste, ahora que me pregunto, será el oxigeno, o la llegada de tus hijitos, eh…. Las trampas de la vida.

  2. 2 En Junio 20th, 2008, Julio Arturo Vargas desde tu México dijo:

    Estimado Alejandro,

    Recuerdo tus programas en las diferentes televisoras Mexicanas algunas lecturas de poesía, muchisimas peditas en el “Hijo” en mi adolescencia y esa hermosa plaza de Coyoacán hecha mierda por los vendedores y ahora devastada por la construcción de el drenaje. Quedará mejor? Supongo que sí, todo se transforma y lo nuevo tiende a ser mejor si aprende de su pasado.

    Recuerdo tus amistades con Germán, esas charlas ricas que tenían en su momento (no recuerdo si eras afín a Ricardo Garibay) Habrá que releer “Beber un caliz”

    Que tiempos de un México medio setentero y ochentas que nos ha dejado… así.

    Recuerdo inclusive hace unos meses ver a Carmen en Oaxaca en una reunión de escritores jóvenes con su vivacidad y nerviosismo de venadita poeta. Que suerte la memoria, debes sentirte gozoso.

    Y yo te digo con cariño anónimo y si puñalerias que somos río, que me da felicidad estes , no tengo que decir más.

    Recuerdo que cuando justo te habías ido a España pensé buscarte en la embajada por ahi del 2000-2003 que estuve de estudios en Madrid, viajaba diario a Arganda del Río, tierra de heroícos picadores (Literalmente) hay una estatua de un panzón en medio de la plaza central del pueblo.

    Soy poeta, anónimo también, aunque he publicado en algunos centros burocráticos (Inst de Cultura) de Qro y SLP donde he pasado algunos años.

    Estoy escribiendo bosquejos de un nuevo poemario: “huír de México” Inspirado más en una canción de un grupo de rock que dice: “Llegar al punto de una situación, en que normalmente los personajes, huyen a México. En este caso esta no es opción….”.

    I.Tlacotalpan

    Contamos vueltas de río desaparecido

    sombra devenida / luz de temblor

    canto complejo de ciudades desecho de aves carcomidas

    vuelta completa de plumas

    viéndonos pasar como troncos de palmas

    que se van al mar.

    Sé que no alcanza ritmo ni forma, pero voy trabajando. Creo que uno de mis poemas más logrados es:

    Bajas a mí, yo mismo bajo creatura,

    al júbilo geométrico que la palabra encarna

    follaje viento en mi región poeta

    funda elipses en la estación verano

    alacrán en mano que te torna virgen

    que entrona evocaciones al ataque

    carmín resuelto, oh vientre salamándrico

    que llegas al torrente

    y la barranca.

    Mi correo es arturo.vargas@correo1.com

    Vivo en Pachuca

    Un abrazo buen fin de semana y si vives en MAdrid, el Retiro de tarde tiene una luz hermosa muy tarde por que debe estar a unos 40 grados a las 2 PM no es así?

    Julio Arturo.

  3. 3 En Junio 21st, 2008, dharma reyes dijo:

    cuando se está en el trabajo un viernes, tarde calurosa, sin una pizca de inspiración para realizar las tareas asignadas, esa pereza casi total que sólo te
    permite hacer como que trabajas y no pensar en nada más.
    trae uno el peso de la semana sobre los hombros, aún, y es tán variable según se vayan acumulando y entretejiendo los sucesos cotidianos, total, una tarde de güeva.
    por eso me ha dado tanto placer leer esto, la alegría por el descanso, la claridad de la mente que se sorprende y alegra después de un buen sueño.
    y quiere uno vivir un momento asi, la mañana siguiente.

  4. 4 En Junio 23rd, 2008, Angélica Santa Olaya dijo:

    Querido Maestro,

    Con frecuencia el trabajo diario consiste en permitir, sin pataleos y respingos, que la vida penetre nuestros poros sólo para continuar existiendo. Eso es, por sí mismo, maravilloso. Me hizo usted recordar un hermoso fragmento de Sartré:

    “Me inclino sobre cada segundo, trato de agotarlo; no dejo nada sin captar, sin fijar para siempre en mí, nada, ni la ternura fugitiva de esos hermosos ojos, ni los ruidos de la calle, ni la falsa claridad del alba; y sin embargo, el minuto transcurre y no lo retengo; me gusta que pase.”

    Un afectuoso y cómplice saludo desde México,

    Angélica Santa Olaya.

Escribe un Comentario

Debes registrarte para escribir un comentario.

subir »
  • El día en que vivimos

  • Mayo 2013
    L M M J V S D
    « Feb    
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031