27
Julio
2008
Cuando Alejandro Magno…
publicado en El que canta..., poema |
CUANDO ALEJANDRO MAGNO ENTRÓ EN
TEBAS Y ARRASÓ LA CIUDAD, NO
RESPETÓ MÁS MORADAS QUE LAS DE
PÍNDARO Y SUS DESCENDIENTES
Viene el conquistador;
en la sedienta casa de su corazón
la muerte vierte ríos;
con millares de hachones de cabellos incendiados
aluza el hombre de la soledad sus compañías;
son actos universales sus palabras.
Todo pase a la muerte, dice,
todo lugar y toda gente
que no tenga algo de mi nombre,
menos las casas de Píndaro, el poeta.
Este artículo fue publicado
el Domingo, 27 Julio, 2008 a las 11:14 y está archivado en El que canta..., poema.
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